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COLEGIO UNIVERSITARIO DE MEDIACIÓN PROFESIONAL |
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La Evolución de La Psicología en Puerto Rico |
por:Yelixa Ruiz Feliciano, MA, Psicologa
Introducción
A continuación se presenta información relevante a aquellos aspectos importantes que han contribuido en el desarrollo de la psicología en Puerto Rico. Se hace mención de aquellos aspectos fundamentales y de gran trascendencia dentro del marco histórico de la psicología en nuestra isla. De la misma manera, se dan a conocer grandes precursores que propagaron y contagiaron a otros, con el deseo de conocer y abundar un poco más sobre la psicología. Gracias a estos grandes precursores, hoy día existen universidades y escuelas especializadas dentro de las diversas ramificaciones que la psicología puede ofrecer. A su vez, se puede desglosar de tal información provista, los avances y descensos de la psicología en territorio puertorriqueño. Ya hoy día tenemos un código de ética y unas leyes por las cuales los psicólogos de nuestro país se deben regir, tenemos revistas, una Asociación y una Junta Examinadora de Psicología. Todo esto forma parte de la evolución de la psicología para Puerto Rico. Espero que tal información recogida de diversas revisiones literarias sirva de conocimiento para que se le brinde la importancia que aún hace falta sobre la salud mental en los puertorriqueños y sobre las herramientas que aún faltan por proveer especialmente para la población de nuestra isla.
La Evolución de la Psicología en Puerto Rico
Breve Preámbulo
Para entender de manera más amplia el desarrollo de la psicología puertorriqueña, cabe destacar el significado preciso de lo que conlleva el término "psicología" y cuales son sus verdaderos orígenes, antes de ser una ciencia social conocida y expandida a territorio puertorriqueño. Por esto, me limito a presentar brevemente de donde proviene el término psicología, su significado y origen.
La palabra psicología se forma de la unión "psiquis y logía". Psiquis significa mente y logía, estudio (Hernández, 2000). De esta manera, la palabra psicología significa, "estudio de la mente". Sin embargo, una definición completa y veraz sería, que esta disciplina consiste en el estudio científico de los afectos, cogniciones y comportamiento del ser humano (Hernández, 2000). Las ciencias psicológicas tienen tres objetos de estudio, los cuales componen el trípode sobre el que descansa y todo lo que se estudia en las mismas. Estos tres objetos de estudio son los afectos, las cogniciones y el comportamiento, del cual el afecto constituye la forma en la que nos sentimos (sentimientos, emociones y estado de ánimo). Las cogniciones componen todos aquellos procesos relacionados del conocer y el pensar. Esto incluye nuestras creencias, valores, expectativas y otros procesos mentales (Hernández, 2000). La conducta o comportamiento constituye todo aquel acto observable que el resto de los seres humanos tienen capacidad de notar.
Conociendo un poco más el significado del término psicología, es importante conocer el origen de la misma. Es por esto, que la psicología como disciplina científica nació en el 1879 en Leipzig Alemania. Su fundador Wilhelm Wundt fue el que creó el primer laboratorio psicológico. Por tal labor, es Wilhelm Wundt conocido como el padre de la psicología norteamericana, creando el primer texto de psicología en los Estados Unidos, llamado Principios de Psicología (1980) (Hernández, 2000). A partir de esto, poco a poco fueron expandiéndose las raíces de la psicología, creando una red de múltiples contribuyentes que postularon las diversas teorías ya existentes, así como los diversos propósitos de los que forman parte todos aquellos estudiosos y profesionales de la salud mental de nuestros días.
Breve Perspectiva Histórica de la Psicología en Puerto Rico
Conociendo un poco más el desarrollo de la psicología mundialmente, es importante conocer que la psicología en Puerto Rico comenzó como una disciplina académica enseñada en la Universidad de Puerto Rico desde principios del siglo 20. Las primeras aportaciones científicas a la psicología puertorriqueña comenzaron después del 1950, cuando ya existían profesores especialistas en dicha área del saber. Entre los grandes precursores y contribuyentes de la psicología en Puerto Rico, se encuentran: Pablo Roca de León, Abigail Díaz de Concepción, Miguelina N. de Hernández, Juan N. Martínez, Efraín Sánchez Hidalgo (Hernández, 2000).
Dos Vertientes por las cuales llega la Psicología a Puerto Rico
No es difícil adivinar que la disciplina de la psicología llega a Puerto Rico a través de los Estados Unidos, de ahí que el marco ideológico sea casi exclusivamente el que se produce y desarrolla en Norteamérica. Sin embargo, tales incorporaciones norteamericanas provenían de la incorporación de teorías europeas. Por lo tanto, tales primeras influencias llegan a Puerto Rico a través de aquellos estudiantes que acudieron a las Universidades de Columbia, Brown y Harvard. Su característica fundamental fue el marcado sabor psicodinámico de corte freudiano y los atisbos de conductismo de Watson y James, de las cuales tales influencias se hacen sentir en nuestra isla desde los años 1930 al 1943 (Rivera, 1984). Las pruebas psicológicas compusieron un enlace en el desarrollo de la psicología puertorriqueña. Estas dieron comienzo en el ambiente militar y escolar con el propósito de reclutar soldados para la guerra e identificar el nivel de inteligencia de los niños (Rivera, 1984).
La segunda vía por la cual llegó la psicología a Puerto Rico fue por la vía educativa. Siendo Puerto Rico un país con una gran necesidad de desarrollo en todas las vertientes, el énfasis profesional se pone de manifiesto en la prestación de servicios. Por esto, se creó uno de los departamentos académicos que se instituyó en la Universidad de Puerto Rico para fines pedagógicos. Es bajo este departamento que se enseñaron los primeros cursos en psicología durante la década de los 40 y mediados de los 50 (Rivera, 1984).
Para entonces, la enseñanza de la psicología a nivel de bachillerato era pobre, debido a la falta de personal docente preparado para esta materia. No existían departamentos de psicología como tal, ni mucho menos programas a nivel de maestría y doctorado. Por esto, aquellas personas interesadas en estudiar la disciplina, generalmente viajaban a Estados Unidos y se matriculaban en los departamentos de educación donde se encontraban los programas de psicología educativa. A su regreso a la Isla, la mayor parte de ellos se dedicaban a enseñar. Los textos existentes en aquella época en relación a la psicología eran en inglés, escritos por autores norteamericanos. Como único fruto puertorriqueño de mencionada época, cabe destacar los trabajos realizados por el Dr. Efraín Sánchez Hidalgo sobre la psicología educativa (Rivera, 1984).
Por toda esta influencia, que se conjuga con la necesidad de la prestación de servicios, surge un interés especial por la psicología clínica. En los comienzos de la década del 1950 se conoce al primer puertorriqueño, el Dr. Jorge Dieppa, que logró obtener su grado doctoral en psicología clínica. Al año siguiente, el Dr. Carlos Albizu Miranda logra obtener, a su vez, dicho grado (Rivera, 1984).
En el 1954 se instituyó oficialmente el primer departamento de psicología en la Universidad de Puerto Rico. El 17 de febrero de 1954 un grupo de psicólogos, presidido por el Dr. Efraín Sánchez Hidalgo se reúnen para establecer las bases de la fundación de la Asociación de Psicólogos de Puerto Rico. De esta manera, se estrecharon los lazos entre los psicólogos y psicólogas que enseñaban en la Facultad de Pedagogía en la UPR. Otro propósito importante que guió a nuestros precursores y precursoras fue el de comenzar a establecer guías para la reglamentación de la profesión (Roca, 1993). La primera directiva incluyó a las siguientes personas (Roca, 1993):
Presidente - Dr. Efraín Sánchez Hidalgo
Vicepresidente – Dr. Jorge Dieppa
Secretaria – Dra. Marion García de Ramírez
Tesorera – Prof. Norma O’ Neill de Cooney
Vocales – Prof. Sebastián Cabrer, Dr. Ramírez López, Dra. Mercedes Rodrigo, Rev. Leo L. Mc Candlish y Prof. Juan N. Martínez.
A partir de esto, la asociación fue incorporada en el Departamento de Estado el 10 de mayo de 1954 y afiliada con la American Psychological Association (APA), constituyendo la asociación número 41 en afiliarse (Roca, 1993). Dicha afiliación le fue otorgada por el Director Ejecutivo en turno de la Asociación, el Dr. Fillmore H. Sanford (Rivera, 1984).
En su informe anual, como presidente en la primera convención de la APPR 23 de abril de 1955, el Dr. Sánchez Hidalgo se muestra satisfecho por los logros alcanzados en ese primer año de vida y recuerda como (Roca, 1993):
"Fue allá por el 3 de noviembre de 1953 que me dirigí a ustedes señalando la necesidad de organizarnos. Les decía en aquella ocasión: Las razones que justifican tal acción son múltiples. Muchos problemas profesionales exigen pensamiento y acción colectivos. Los demás profesionales en la Isla cuentan con asociaciones que estimulan el desarrollo del sentido profesional dan oportunidad para el intercambio amistoso y cordial. Unidamente podríamos realizar una labor de índole cultural de una mayor trascendencia, no sólo para nosotros, sino para el país".
Según Rivera (1984), el Dr. Dieppa llevó a cabo la primera convención de la Asociación de Psicólogos de Puerto Rico para dar a conocer oficialmente la psicología en el país. A tales efectos se invitó al Dr. Robert Thorndike, de la Universidad de Columbia, hijo de Edward Lee Thorndike, quien realizó múltiples trabajos en el área de aprendizaje e influyó en la psicología educativa. En dicha convención se presentaron temas relacionados a la psicometría, orientación vocacional, la influencia del ambiente militar y pedagógico, técnicas psicológicas, aspectos de la industrialización.
En Busca de un Modelo Puertorriqueñista
En el 1966 surgió un grupo de psicólogos que desea tratar de encauzar la psicología por corrientes puertorriqueñistas que se desprende de los escritos de Albizu-Miranda y Norman Matlin: La psicología en Puerto Rico, apuntes sobre el estado de un arte y la educación del psicólogo en Puerto Rico. En ésta época Albizu Miranda llegó a afirmar: "en este momento histórico lo que Puerto Rico necesita son psicólogos que se esfuercen por prestar servicios profesionales a casi 3 millones de personas" (Rivera, 1984).
En aquel momento Albizu-Miranda sostuvo que la educación graduada de psicología en Puerto Rico debió estar dirigida hacia una comprensión de los problemas puertorriqueños. Por tal razón, cabe destacar alguno de los pensamientos
de Albizu Miranda sobre la psicología norteamericana y puertorriqueña, estableciendo que la psicología norteamericana no es funcional para Puerto Rico. Estas son las siguientes (Rivera, 1984):
Refutó el reclamo que hace la psicología norteamericana de ser " ella la interpretación psíquica de la conformación humana y por ende, aplicable a todo hombre en cualquier lugar o tiempo".
Señaló Albizu-Miranda, que tales reclamos conllevan limitaciones muy serias, pues él aceptó como un hecho dado que la cultura puertorriqueña existe.
Según Albizu, él no puede imaginarse a una cultura tan superficial que no corresponda a diferencias en la configuración psicológica entre sus miembros y los miembros de otras culturas. El estudio de las diferencias culturales, entre otras cosas es el estudio de las diferencias de personalidad.
Miranda señaló lo mal equipado que se encuentra el psicólogo formado en Estados Unidos para bregar con el puertorriqueño y la inoperancia de los marcos psicoterapéuticos en estos casos. Por tal razón, afirmó que cuando el psicólogo insiste en utilizar la terapia que aprendió en sus libros, si no pierde al paciente, de hecho lo que realiza es curarlo de ser puertorriqueño y en dicho caso está actuando no como terapeuta, sino como agente de transculturación.
La práctica americana de psicología considera la psicopatología con raíces en los sentimientos de culpa, mientras que la cultura puertorriqueña enfatiza la vergüenza. El puertorriqueño, contrario al norteamericano, pone singular énfasis en la familia y su extensa parentela. El puertorriqueño actúa con jaibería hacia el extraño. Convierte al extraño en familiar a través del compadrazgo. Recurre a la dignidad y no al título o posición como fuente de respeto a sí mismo. Prefiere ser dirigido versus no dirigido y requiere relación personal versus impersonal.
Albizu Miranda estableció que la solución radicaba en la preparación de nuevos psicólogos clínicos de un marco adecuado. El desarrollo dicho marco lo fue sugiriendo en la práctica y las experiencias acumuladas de otros psicólogos clínicos. Es de esta visión, que surgió en Puerto Rico, el Instituto psicológico en el año 1966 y que continúa en este quehacer en la actualidad con el nombre de Centro Caribeño de Estudios Postgraduados. Este centro se propuso como objetivo contribuir a la tarea de desarrollar estudios para conocer la realidad del puertorriqueño e integrar dichos hallazgos en un marco teórico. A tales efectos se creó el Instituto de Investigación Científica que tiene ante sí tal responsabilidad. Desde entonces y hasta la actualidad se continúan elevando clamores sobre la necesidad de elaborar una psicología y una psicoterapia para el puertorriqueño. Sin embargo, el método expuesto por Albizu Miranda para su creación llevó en sí su propia contradicción. Esto es debido, a que no podría crearse un marco teórico nuevo y adecuado sin las bases de una investigación sólida. Desafortunadamente, los psicólogos clínicos, quienes se dedicaban en su totalidad a la prestación de servicios directos no desarrollaron las investigaciones necesarias por no quedarles tiempo disponible luego de su práctica individual y otros, por falta de destrezas adecuadas para la investigación psicológica (Rivera, 1984).
No obstante, a través de los programas de maestría que se fueron creando tanto en la Universidad de Puerto Rico como en el Centro Caribeño se proveyeron destrezas de investigación que permitieron el desarrollo de algunas tesis como requisitos para el grado de maestría, iniciando así la difícil y necesaria tarea de la investigación psicológica y programas de la psicología social (Rivera, 1984).
Reseñas Biográficas de algunos Precursores de la Psicología de Puerto Rico
A continuación se presenta una sinopsis de la vida profesional de seis psicólogos que han contribuido en el desarrollo de la psicología en Puerto Rico como profesión. Todos estos precursores nacieron y tuvieron sus primeras enseñanzas en Puerto Rico y se iniciaron en el área de la educación o trabajaron en algún área relacionada. Entre estos, cabe mencionar a los siguientes (Torres):
- Efraín Sánchez Hidalgo (1918-1974):
El Dr. Sánchez Hidalgo nació el 29 de abril de 1918 en el pequeño pueblo de Moca en el oeste de la isla de Puerto Rico. Se educó en las escuelas públicas de Moca y Aguadilla. Al graduarse se matriculó en la Universidad de Puerto Rico donde obtuvo un grado de bachiller con especialización en Educación en el 1939. Al igual que varios educadores puertorriqueños de su época, se trasladó inmediatamente a Columbia University en Nueva Cork, donde obtuvo en el 1940, una maestría en Artes con concentración en Psicología Educativa. Efraín inició sus labores como Instructor en el Colegio de Pedagogía de la Universidad de Puerto Rico en el 1940, pero luego de un año de enseñanza es llamado a servir al Ejército de los Estados Unidos donde sirvió hasta el 1946 como Director del Programa de Educación y Orientación del Regimiento (Torres). Al regresar de la guerra laboró en la Oficina de Rehabilitación Vocacional de la Administración de Veteranos como Oficial y Director de Adiestramiento en San Juan. Posteriormente, estudió su doctorado en psicología social en Columbia University, donde obtuvo su grado en 1951. Su tesis doctoral se denominó "A Study of the Symbiotic Relationships Between friends". Dicha tesis fue considerada uno de los mejores estudios sobre la amistad en el cual uno de sus maestros lo fue Edward L. Thorndike (Torres).
Efraín Sánchez Hidalgo fue un psicólogo social, especialista en la psicología del desarrollo y socio fundador y primer presidente de la Asociación de Psicólogos de Puerto Rico. Este gran precursor escribió libros que fueron de gran importancia y contribución para la psicología. Entre estos libros cabe mencionar (Torres):
a- Psicología educativa
b- Psicología de la crianza
c- Psicología de la vejez
Además fundó y dirigió la revista "Pedagogía" y fue autor de más de 145 artículos publicados en diversas revistas del país como por ejemplo: El mundo, Revista de Ciencias Sociales, Revista de la Asociación de Maestros de Puerto Rico y en los periódicos La Torre, Escuela, Semanas, El Mundo e Ideales (Torres).
Su exhaustiva labor fue coartada por una muerte prematura a los 54 años de edad, en el 1974, en pleno alcance de su madurez académica (Torres).
- Miguelina Nazario de Hernández (1915-1989):
Miguelina Nazario de Hernández nació en el 1915 en Guánica, Puerto Rico. Fue educada en las escuelas públicas de su pueblo y de Yauco. Desde muy temprano, Miguelina, se distinguió por su responsabilidad, su deseo insaciable de aprender y sobre todo, por su deseo de ayudar a los demás (Torres).
Miguelina fue la primera psicóloga escolar en Puerto Rico. Esta hizo su bachillerato en inglés en la Universidad Interamericana de P.R, Recinto de San Germán para el 1937. Inmediatamente de esto, comenzó a enseñar inglés en las escuelas públicas de la isla, tanto a nivel elemental como superior. Se matricula además, en varios cursos sobre metodología de la enseñanza en la Universidad de Puerto Rico. Rápidamente ocupó la posición de principal y directora de una escuela. A partir de su ocupación decidió realizar su maestría en ingles en el 1946 y luego realizó su doctorado en psicología escolar en la universidad de Columbia, New York. Entre las contribuciones de Miguelina Nazario se encuentran:
El desarrollar pruebas a niños y niñas puertorriqueñas,
Tradujo y adaptó pruebas de inteligencia, aprovechamiento y habilidad general como el WISC(1951) y Stanford Binet(1953).
Fue directora del Departamento de Psicología, coordinadora del programa graduado y decana de la Facultad de Ciencias de la Conducta en la Universidad Interamericana de Río Piedras.
- Dr. Pablo Roca de León (1907):
El Dr. Pablo Roca de León cursó estudios primarios y secundarios en las escuelas públicas del país. Aunque estudió sus primeros grados en Quebradillas, pueblo donde nació en 1907, obtuvo su grado de Escuela Superior en 1924 en la Escuela Superior de la Universidad de Puerto Rico, siendo el "valedictorian" de su clase. Inmediatamente ingresó a la Universidad de Puerto Rico donde obtuvo el diploma de la Escuela de Normal (preparación de dos años para maestro) en 1926 y se comisionó, además, como Segundo Teniente del Ejército de los Estados Unidos (Torres).
Obtuvo su bachillerato en matemáticas e ingles y una maestría y doctorado en Evaluación y Orientación en la universidad de Texas. Entre sus contribuciones se encuentran las siguientes:
a- Desarrolló pruebas de inteligencia, de intereses, personalidad,
aprovechamiento y habilidad general para niños y niñas puertorriqueños.
b- Tradujo el WISC(1951) y la Stanford Binet(1953) en conjunto con
Miguelina.
c- Desarrolló las Pruebas Cooperativas Interamericanas(1950-56) con formas
paralelas en español e ingles con normas puertorriqueñas., la prueba
Colectiva Puertorriqueña de Capacidad mental para estudiantes de primer a
tercer grado y el "Test" Puertorriqueño de Habilidad Mental para evaluar
las habilidades cognoscitivas del estudiantado de cuarto a duodécimo grado.
El Dr. Roca se jubiló de su puesto en el Departamento de Educación en 1963 y luego de trabajar un tiempo como profesor de psicología y director del Programa de Educación para Adultos en la Universidad Interamericana de Puerto Rico, empezó a trabajar de consultor con el Departamento de Asuntos Educativos de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington, D.C (Torres).
El Dr. Pablo Roca no sólo ha sido un excelente servidor público, un profesional muy comprometido, un desarrollador de pruebas para medir las habilidades del estudiantado y un extraordinario defensor de los procesos de evaluación sino se preocupó grandemente por la profesión del psicólogo y psicóloga en Puerto Rico. Gracias a su gestión se crearon plazas de psicólogos(as) en el Gobierno de Puerto Rico y más adelante, consiguió que se establecieran cinco categorías en el puesto. Su trabajo sirvió como modelo para muchos otros psicólogos(as) que él motivo y estimuló a terminar sus estudios graduados (Torres).
El Dr. Roca en la actualidad, disfruta de su retiro con su esposa Zulma en Miami, Florida (Torres).
- Abigail Díaz de Concepción (1910):
Abigail Díaz de Concepción nació el 16 de junio de 1910 en el pueblo de Toa Alta, rodeada de la verde campiña del Puerto Rico que tanto ella ama. Sus padres, tanto su mamá como su papá eran maestros y su madre fue su primera maestra en una pequeña escuela rural en un salón en Cidra. Proviene de una familia que siempre ha valorado el desarrollo óptimo del potencial de la mujer como importante contribuidora al desarrollo de la sociedad. Doña Abigail, se educó en las escuelas públicas de Cidra, Caguas y Ponce, donde se destacó por su gran capacidad intelectual y sus destrezas para la escritura, la oratoria y por sus habilidades histriónicas. Al igual que todos estos precursores(as), fue el primer honor de su clase en muchas ocasiones. Obtuvo en 1931, un bachillerato en ciencias especializado en Biología y Química de Keuka College, un pequeño colegio universitario en New York auspiciado por la iglesia protestante que le ofreció una beca completa por cuatro años. Al no poder iniciar, por razones económicas, los estudios de medicina que anhelaba, regresó a Puerto Rico y se inició como maestra de escuela superior. Primero en una escuela privada religiosa, donde enseñó cinco asignaturas diferentes y mas tarde en el Sistema de Instrucción Pública de Puerto Rico donde enseñó inglés, educación física y matemáticas. En el 1944, decidió trasladarse a Brown University a estudiar psicología, pues se da cuenta de lo importante de esta disciplina en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Obtuvo su maestría en ciencias especializadas en Psicología Experimental en 1945. En 1958 obtuvo su doctorado en psicología social en la Universidad de Columbia (Torres).
Abigail fue una gran psicóloga social y primera directora oficial del departamento de psicología en la universidad de Puerto Rico. Entre sus contribuciones cabe mencionar las siguientes (Torres):
a- Primera en ofrecer el curso "Psicología del Cuento Puertorriqueño", donde los estudiantes obtenían una visión popular de nuestra sociedad.
b- Creadora de la Facultad de Ciencias Sociales
- Carlos Albizu-Miranda, Ph.D (1920-1984):
Carlos Albizu Miranda nació en Ponce el 16 de septiembre de 1920 y falleció el 6 de octubre de 1984. El Dr. Albizu se distinguió por el celo, la vitalidad y la perseverancia con que perseguía sus metas y por su deseo de dotar al país de una psicología autóctona y de profesionales de la psicología entrenados en ella (Torres).
Albizu Miranda estudió sus primeros grados en Estados Unidos. Sin embargo, obtuvo su diploma de escuela superior en la Ponce High. En el 1943, obtuvo un bachillerato en Educación en la Universidad de Puerto Rico con concentración en psicología e historia (Torres).
Una vez cumplido su compromiso con el ejército de los Estados Unidos, donde sirvió como ayudante de psicólogo hasta el 1946, se matriculó en la Universidad de Minnesota para cursar estudios graduados en psicología clínica. Sin embargo, por razones económicas, no pudo alcanzar sus metas en esa ocasión. Regresó a Puerto Rico donde trabajó hasta el 1950 en la Oficina de Rehabilitación Vocacional de la Administración de Veteranos, primero como psicómetra y más tarde como director de la Oficina. A su vez, realizó estudios graduados en Purdue University, en Indiana donde obtuvo su maestría en ciencias con concentración en Psicología Experimental en 1951 y su Ph.D. en Psicología Clínica en 1953, siendo uno de los primeros psicólogos clínicos del país (Torres).
Albizu fue uno de los primeros psicólogos clínicos en Puerto Rico. Entre las contribuciones de Carlos se encuentran:
Creó la primera escuela graduada privada de psicología en Puerto Rico. Esta escuela es hoy conocida como el Centro Caribeño de estudios postgraduados.
Fue miembro activo de la Sociedad Interamericana de Psicología (SIP) y de la Asociación de Psicólogos Americana (APA).
Contribuyó grandemente en el desarrollo de la educación en psicología en Puerto Rico y en el Caribe, por esto fue premiado como el Educador Distinguido en Psicología por la APA.
- Juan Nicolás Martínez PH. D (1915):
El Dr. Juan Nicolás Martínez nace en un campo de Caguas el 9 de julio de 1915 donde estudia su escuela elemental y se gradúa siendo el primer honor de su clase. Fue aceptado por la Escuela Superior de la Universidad de Puerto Rico de donde se graduó tres años más tarde. A partir de esto, entró a la Universidad de Puerto Rico al Colegio de Pedagogía y obtuvo su diploma de maestro de escuela elemental en 1935 (Torres).
Nicolás Martínez obtuvo una beca y se matriculó en Columbia University donde en 1938 obtuvo un Bachillerato en Ciencias, especializándose en educación de niños excepcionales y psicología. Al mismo tiempo de enseñar inglés por un tiempo en las escuelas públicas de Guayama, Caguas, Gurabo y Humacao, viajaba en los veranos para tomar los cursos que competían a la maestría de psicología educativa. Tal maestría, fue culminaba luego de un accidente aéreo que tuvo en el 1953 en psicología educativa y clínica. En la Universidad de Columbia y luego en la Universidad de New York, para el 1958, Martínez culminó su Ph.D en psicología clínica (Torres).
Entre las contribuciones de Martínez se encuentran las siguientes (Torres):
Uno de los primeros psicólogos en ofrecer servicios de psicología clínica en el Hospital de Psiquiatría en Puerto Rico, de San tomas y Santa Cruz
Tradujo , adaptó y normalizó para Puerto Rico, la escala de inteligencia Wechsler para adultos (EIWA).
Realizó un estudio comparativo del desarrollo de personalidad de niños y niñas puertorriqueños y en islas vírgenes.
Primer director en estar 5 años del programa de psicología de la universidad de Puerto Rico.
La Asociación de Psicólogos de Puerto Rico
Como bien mencioné anteriormente, la Asociación de Psicólogos de Puerto Rico (APPR) se fundó el 17 de febrero de 1954. El propósito de la misma era acercar a los psicólogos que enseñaban en la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Puerto Rico con los que enseñaban en la Facultad de Ciencias Sociales de la misma Universidad (Roca, 1993-1994).
Durante sus primeros años, la APPR contaba con unos 60 miembros. Desde entonces, en ocasiones de manera intermitente, publicaba boletines informativos. A través de su desarrollo como organización, ha organizado múltiples talleres, adiestramientos y convenciones profesionales, proveyendo un foro para la discusión de temas relacionados a la psicología. La APPR tuvo una participación activa en el proceso de reglamentar la práctica de la profesión. La misma ha estado compuesta y presidida por destacados psicólogos y psicólogas del país. Actualmente, la APPR cuenta con varios cientos de miembros (Alvares & Pastrana, 1995).
Revistas Profesionales
En Puerto Rico, actualmente se publican dos revistas profesionales en el área de la psicología. Estas son las siguientes (Alvarez & Pastrana, 1995):
1- Revista Puertorriqueña de Psicología (RPP) – Esta revista se encuentra patrocinada por la Asociación de Psicólogos de Puerto Rico. Los propósitos de esta revista son: diseminar la educación para profesionales en psicología y áreas afines, fomentar el interés para identificar los problemas y necesidades de la sociedad puertorriqueña, promover la investigación y aumentar las publicaciones en español.
2- Revista Ciencias de la Conducta (RCC)- Patrocinada por el Instituto de Investigación Científica del Centro Caribeño de Estudios Postgraduados. Esta revista ha puesto mayor énfasis en la apertura de trabajos de otras disciplinas que se encuentran afines con la psicología, como por ejemplo la familia, y la drogodependencia.
Formación Profesional y Programas de Estudios
En Puerto Rico, para estudiar en una escuela de psicología es necesario alcanzar cuatro años de formación universitaria básica, la cual constituye un bachillerato. En estos primeros cuatro años, el estudiante recibe una formación general. Aproximadamente, sólo una cuarta parte de la formación es de un contenido en psicología. Al ingresar a un programa graduado, ya sea éste a nivel de maestría o a un nivel doctoral, es cuando el estudiante decide optar por la selección de una especialidad. Dicho modelo es muy similar al modelo tradicional del sistema universitario norteamericano (Alvarez & Pastrana, 1995).
Hoy día existen diversos programas y especialidades dentro de la psicología en Puerto Rico. Entre estas, cabe mencionar las universidades o recintos más importantes dentro de este campo, ya que han contribuido en el aspecto histórico de la formación y desarrollo de la psicología. Sin embargo, cabe señalar que existen otras universidades que enseñan dicha materia con el mismo grado de excelencia. Podemos destacar varias universidades que ofrecen estudios en dichas ramificaciones. Entre éstas se encuentran las siguientes:
1- Universidad de Puerto Rico: Primera en iniciar un programa de maestría en psicología para el 1966. Ofrece estudios en psicología en las áreas (Alvarez & Pastrana, 1995):
a- Académica / Investigativa
b- Industrial / Organizacional
c- Clínica
d- Social / Comunitaria
2- Universidad Interamericana: Ofrece estudios en psicología en las áreas de:
a- Escolar
b- Industrial / Organizacional
c- Consejería
3- Centro Caribeño de Estudios Postgraduados: Primera en ofrecer grado doctoral en Psicología (1967). Esta ofrece las siguientes concentraciones en psicología:
a- Industrial / Organizacional
b- Clínica (Ph.D y Psy.D)
c- Psicología general
Las semejanzas en estas tres universidades es que cuentan con clínicas que sirven de centro de práctica para sus estudiantes y en los programas doctorales cuentan con centros de investigación (Alvarez & Pastrana, 1995). Sin embargo, como mencioné anteriormente, existen otras universidades que contienen programas en psicología, como por ejemplo, " La Pontificia Universidad Católica" y "La Escuela de Medicina de Ponce" la cual provee de un grado doctoral en psicología clínica.
Entre las agencias encargadas de acreditar estas universidades se encuentran (Alvarez & Pastrana, 1995):
a- Consejo de Educación Superior (CES)- Evalúa y otorga licencias y acredita los programas de estudio a nivel universitario.
b- Middle States Association of Colleges and Secondary Schools de E.U- Evalúa y acredita instituciones universitarias.
Hoy día una gran proporción de nuestros psicólogos trabajan en diversas agencias, entre estas cabe mencionar (Alvarez & Pastrana, 1995):
1- agencias de gobierno, que es la mayor fuente de empleos del país. Como por ejemplo: Departamento de la Salud, servicios sociales, servicios contra la adicción o de justicia.
2- en práctica privada, como lo son bancos, hospitales, equipos de consulta y el College Entrance Examination Board
3- consultoría
4- labor docente; (Departamento de educación)
5- industrias de manufactura/organizacionales, como por ejemplo, compañía telefónica, autoridad de acueductos y alcantarillados y autoridad de energía eléctrica
Regulación y Parámetros Legales de la Profesión
La ley que regula la profesión se estableció el 4 de junio de 1893. Se formuló con el propósito de lo siguiente (Alvarez & Pastrana, 1995):
Reglamentar el ejercicio de la profesión de la psicología en Puerto Rico
Crear la Junta Examinadora de Psicólogos
Establecer sus funciones, deberes y facultades
Fijar penalidades por violaciones a esta ley
Asignar fondos
El objetivo general de la misma es establecer controles de calidad profesional que garanticen a la ciudadanía mejores servicios psicológicos. Esta compone la Ley 96 para reglamentar el Ejercicio de la Profesión de la Psicología en Puerto Rico, en 1983. Según esta ley, se define el término "Psicólogo" como toda persona que posea un grado de Maestría o Doctorado en Psicología de una universidad, colegio o centro de estudios acreditado. La ley 96 define la "Práctica de la Psicología" como el ofrecimiento de cualquier servicio a individuos, grupos, organizaciones, instituciones o al público, que incluya el diagnóstico, la aplicación de principios, métodos y procedimientos para comprender, predecir, influenciar o cambiar la conducta (Alvarez & Pastrana, 1995).
Dicha ley creó la Junta Examinadora, la cual es responsable de preparar los exámenes de reválida o certificación para psicólogos. En la misma se estableció que trascurridos 7 años podrían aspirar a tomar los exámenes de reválida sólo aquellas personas que presenten evidencia de que completaron un grado de doctorado en psicología de una universidad, colegio o centro de estudios acreditados. Antes de que entrara en vigor este inciso de la ley, podrían revalidar todos aquellos psicólogos que tuvieran un grado académico de maestría o doctorado. Este aspecto de la ley se enmendó en 1990 por medio de la Ley 47 del 13 de diciembre de 1990. La ley 47 dispuso que fue a partir del 5 de junio de 1994 que se requiere el grado doctoral para la práctica de la psicología clínica, específicamente. A partir de esta se hace una distinción entre las diferentes áreas de especialidad, pues la Ley 47 reconoce las distintas áreas de especialidad en que se practica la psicología: psicología clínica, social, industrial/organizacional, académica-investigativa, escolar, educativa, consejería psicológica y otros. La razón por la cual se requiere el grado doctoral como requisito mínimo para aspirar a la licencia de psicólogo solamente para los psicólogos clínicos es que esta práctica está "estrechamente ligada a la salud", además de que en los Estados Unidos de Norteamérica es la que más se ha reglamentado, requiriéndose el doctorado como grado mínimo. En las restantes áreas, exceptuando la clínica, el requisito mínimo para aspirar a la licencia es el grado de maestría (Alvarez & Pastrana, 1995).
Una vez haya obtenido el grado de maestría o de doctorado, según sea el caso, dependiendo el área de especialización, la persona debe tomar el examen de reválida de la Junta Examinadora de Psicólogos. Según lo establece la ley, luego de aprobarse este examen y de haber cumplido el año de servicio público (establecido por la Ley número 79 del 28 de junio de 1978, para todos los profesionales de la salud), la persona podrá obtener su licencia para ejercer como psicólogo de Puerto Rico (Alvarez & Pastrana, 1995).
Es aparente que la definición de la profesión de la Psicología en Puerto Rico tiene bastante similitud con la manera en que se ha definido en los Estados Unidos, en muchos de sus estados. Esto es comprensible a la luz de la fuerte influencia política, económica, cultural y social que ha ejercido los Estados Unidos sobre Puerto Rico durante el presente siglo (Alvarez & Pastrana, 1995).
Desarrollo de Pruebas Psicológicas en Puerto Rico
El desarrollo de pruebas psicológicas en Puerto Rico ha sido sumamente lento, ya que son pocos los instrumentos de medición psicológica de validez y confiabilidad probada que se tienen para medir los aspectos de la personalidad del puertorriqueño. Las únicas pruebas psicológicas que han sido debidamente normalizadas en Puerto Rico lo son:
La escala de inteligencia Wechsler para Adultos (EIWA) que se tradujo, adaptó y normalizo según nuestra cultura puertorriqueña por Russel F.Green y Juan J. Martínez. Esta tardo aproximadamente 2 años en experimentación (Herrans & Rodríguez, 1992).
La escala de inteligencia Wechsler para Niños (EIWN-R de Puerto Rico-Revisada). La misma fue adaptada y normalizada para Puerto Rico por Laura Leticia Herrans y Juana Myrtia Rodríguez (Herrans & Rodríguez, 1992).
El Inventario Puertorriqueño de Intereses Vocacionales (IPIV) desarrollado y normalizado por el Dr. Gabriel Cirino.
Las traducciones hechas por el Dr. Pablo Roca en las pruebas de inteligencia Stanford Binet y la escala de inteligencia Wechsler para niños (WISC) , la traducción de la Stanford Binet, forma LM (1960) efectuada por los doctores Carlos Albizu y Miguelina Hernández, carecen de normas para población infantil puertorriqueña aunque actualmente se sigan utilizando. Esto ha traído una gran problemática ya que (Alvarez & Pastrana, 1995):
cuando se van a realizar investigaciones científicas sobre distintos aspectos de la conducta del puertorriqueño carecen de instrumentos confiables, y normalizados para realizarlas.
Además, muchas de las pruebas desarrolladas en Estados Unidos no contienen reactivos que correspondan a la vida cotidiana del puertorriqueño
Trae como consecuencia una mala clasificación e interpretación del puertorriqueño con respecto a la inteligencia. En otras palabras se transforman en pruebas discriminatorias.
Hoy día existen profesionales en la disciplina que se encargan de traducir, adaptar y normalizar pruebas desarrolladas en Estados Unidos para que sean validos y confiables para la población puertorriqueña.
Aspectos Eticos para la Evaluación Psicológica
En la actualidad existe un manual de los aspectos éticos que deben de llevar a cabo los psicólogos y psicólogas para trabajar en el campo de la evaluación psicológica. Algunos de estos aspectos éticos, son los siguientes (González & Romey):
El referido y la etapa inicial: Esta etapa envuelve los siguientes puntos éticos:
Consentimiento Cabal
Confidencialidad
Roles inaceptables en una evaluación
Condiciones y destrezas mínimas para la administración, codificación e interpretación de los hallazgos de la evaluación
Condiciones mínimas de empleo para la evaluación para la evaluación
Niveles de certeza requeridos por tipo de evaluación
Uso de las pruebas computadorizadas
Uso de pruebas psicológicas en la selección de personal
Proceso de revisión de expedientes y resultados de la evaluación por terceras personas
Desarrollo de normas de funcionamiento para la evaluación psicológica
Código de Etica para Psicólogos de Puerto Rico
De la misma manera existe un código de ética que compromete al psicólogo a promover la integridad psicológica y el desarrollo de aquellos que reciben sus servicios así como proteger el bienestar de los participantes en investigaciones científicas. Los objetivos de dicho código de ética, es que los(as) psicólogos(as) de este país persigan los principios de:
1. Responsabilidad
2. Competencia
3. Normas morales y legales
4. Declaraciones públicas
5. Confidencialidad
6. Bienestar del consumidor
7. Relaciones profesionales
8. Técnicas de evaluación
9. Investigación con seres humanos
10. Cuidado y uso de animales
Nuevas Leyes para la Salud Mental en Puerto Rico
La nueva ley de salud mental comenzó a regir a partir del 2 de enero del 2001. Esta ley tiene como propósito segun la Fundación Puertorriqueña Pro Salud Mental:
·
Actualizar las necesidades de tratamiento, recuperación y rehabilitación·
Proteger a las poblaciones afectadas por trastornos mentales con unos servicios adecuados a la persona·
Conseguir de manera inequívoca los derechos de los adultos y menores a recibir los servicios de salud mental·
Promover la erradicación de los prejuicios y estigmas contra la persona que padece trastornos mentales·
Proveer guías precisas a los profesionales de salud mental sobre los derechos de las personas que reciben los servicios de salud mental·
Destacar los aspectos de recuperación y rehabilitación como parte integrante del tratamiento, así como la prevención
Derechos específicos: Acceso a servicios
·
Los adultos y menores que reciben servicios de salud mental no serán objeto de discrimen ni prejuicio y tendrán derecho a dichos servicios, sin distinción del diagnóstico y severidad de su trastorno mental.·
No existirá distinción entre un trastorno mental y cualquier otra condición médica en términos de acceso de la persona a los servicios que necesite.·
Tendrán derecho a recibir los servicios terapéuticos de farmacoterapia, psicoterapia, servicios de apoyo y otros servicios congruentes con su diagnóstico y a tenor con los parámetros clínicos óptimos.·
La utilización de los servicios de salud mental la determinará el equipo inter o multidisciplinario, a base de la necesidad clínica justificada, la cual se fundamentará a su vez en el diagnóstico y en la severidad de los síntomas y signos del trastorno mental.·
Todo proveedor directo o indirecto de servicios de salud mental tendrá la obligación de brindar los servicios dentro de los primeros 5 días naturales de la petición, siempre que la misma no responda a una emergencia psiquiátrica.
Responsabilidades de las personas que reciben servicios de salud mental:
·
Asumir responsabilidad sobre su recuperación en la medida de sus capacidades·
Participar en las actividades y programas de autosuficiencia de apoyo en la comunidad·
Los tutores o encargados de las personas que reciben servicios de salud mental tienen la responsabilidad de llevar a la persona a sus tratamientos, participar en aquellas actividades, consejería y terapias familiares que le recomienden para el progreso de la persona con trastornos emocionales
Consentimiento Informado
Todo adulto tendrá derecho a conocer todo lo relativo a los servicios o tratamientos propuestos en su Plan Individualizado de Tratamiento, Recuperación y Rehabilitación inter o multidisciplinario de salud mental antes de consentir al mismo. Siempre que un adulto reciba servicios de salud mental, indistintamente del nivel de cuidado, deberá obtenerse su consentimiento informado o de su tutor legal. El mínimo de información requerida que debe recibir el adulto para que su consentimiento se considere informado será el siguiente (Fundación Puertorriqueña Pro Salud Mental):
·
El diagnóstico y la descripción clínica de su salud·
El tratamiento recomendado·
Los riesgos y consecuencias de aceptar o rechazar el tratamiento·
Otras alternativas de tratamiento que aunque sean menos indicadas, estén disponibles·
Beneficios, riesgos y consecuencias de las alternativas de tratamiento·
El pronóstico correspondiente·
La posibilidad de efectos secundarios y daños irreversibles como resultado de tratamientos o uso de medicamentos particulares recomendados. En caso de emergencia médica psiquiátrica, los servicios necesarios para estabilizar la situación podrán ser ofrecidos sin que medie el consentimiento informado del adulto.
Autorización Expresa
Es el proceso mediante el cual una persona de forma libre, sin amenaza, intimidación o coacción, autoriza a terceros a recibir u obtener información confidencial de su persona, por escrito de acuerdo con el procedimiento establecido en esta Ley. La autorización expresa deberá constar en un documento escrito, el cual caducará 6 meses después de la firma y fecha en que se prestó, sin menoscabo del derecho del autorizante a revolcarla en cualquier momento. La autorización expresa debe reunir los siguientes requisitos (Fundación Puertorriqueña Pro Salud Mental):
·
El nombre específico de la institución proveedora autorizada para divulgar la información·
El nombre de la persona natural o jurídica autorizada para recibir la información·
Autorización para el envío de información mediante el uso de facsímil·
El nombre de la persona que autoriza a la divulgación. Cuando no sea la persona que recibe los servicios de salud mental deberá acompañarle una declaración jurada en la que se establezca de donde emana la facultad de consentir·
La información específica a divulgarse, la cual no contendrá datos psicológicos, sociales, familiares o contenido específico del diálogo de las sesiones·
El propósito para el cual se va a utilizar la información solicitada, la firma y la fecha en la cual se presta el consentimiento
Deber de Guardar la Confidencialidad
Se prohibe la divulgación no autorizada de información relacionada a una persona que recibe servicios de salud mental, incluyendo a terceros que hayan recibido esta información, sea verbal o escrita, mediando autorización expresa, conste o no dicha información en el expediente. El deber de guardar la confidencialidad de la información relacionada a una persona que reciba servicios de salud mental en cualquier institución proveedora, será de aplicación a los profesionales que provean dichos servicios y al personal de apoyo, incluyendo los proveedores indirectos de servicios de salud. Este deber se extenderá a toda persona que haya recibido servicios de salud mental, aún después de su muerte (Fundación Puertorriqueña Pro Salud Mental).
Tratamiento Compulsorio
Aquellas personas que como resultado de la evaluación inicial no requieran el nivel de cuidado de la intensidad de hospitalización pero sí representa riesgo para sí, otros, o la propiedad y requiera un nivel de cuidado de mayor autonomía, el psiquiatra, en conjunto con el equipo de profesionales inter o multidisciplinario recomendará al tribunal que ordene su participación compulsoria en el nivel de tratamiento de menor intensidad y mayo autonomía o pena de incurrir en un desacato al tribunal de no asistir al mismo (Fundación Puertorriqueña Pro Salud Mental).
Hospitalización Involuntaria
Todo adulto que reúna los criterios necesarios para recibir servicios de salud mental, pero que no consienta o no esté capacitado para consentir tales servicios será evaluado para que se determine su ingreso de forma involuntaria en una institución proveedora. Dicha evaluación requerirá la intervención del tribunal. El tribunal ordenará una evaluación directa por un psiquiatra y en consulta con el equipo Inter. o multidisciplinario, que determinará si el adulto debe recibir tratamiento, recuperación y rehabilitación para su trastorno mental. Si el psiquiatra en consulta con el quipo inter o multidisciplinario, que determinará si el adulto debe recibir tratamiento, recuperación y rehabilitación para su trastorno mental. Si el psiquiatra, en consulta con el equipo inter o multidisciplinario , determina que la hospitalización es el nivel de cuidado indicado, deberá expedir una certificación de tal determinación para que el familiar más cercano, su tutor legal o el representante de la institución, según aplique, gestionen la solicitud de ingreso involuntario. Toda petición de Ingreso involuntario por un máximo de 15 días deberá ser radicada en el tribunal, dentro de las 24 horas dispuestas en la Orden de Detención Temporera previamente emitida por el tribunal.
Autonomía Condicionada de los Menores para solicitar Consejería y Tratamiento
Todo menor 14 a 18 años de edad tiene derecho a solicitar consejería y a recibir tratamiento en salud mental hasta un máximo de 6 sesiones, sin el consentimiento de sus padres. En los casos de consejería y tratamiento en trastornos relacionados a sustancias, en término inicial no excederá de 7 sesiones. Disponiéndose, que en la situación de menores que requieran detoxificación por sustancias, se le podrán ofrecer todos los servicios o tratamiento, incluyendo los de laboratorio. No se negarán los servicios al menor por falta de recursos económicos. Los costos correspondientes a los servicios de consejería o tratamiento ambulatorio a menores se podrán facturar con cargo al seguro de salud del menor, en el caso que ello aplique (Fundación Puertorriqueña Pro Salud Mental).
El Tratamiento por Abuso y Dependencia de Sustancias controladas o Alcohol
·
Intervención temprana de los trastornos relacionados al abuso de alcohol, de drogas y de conducta antisocial en menores para iniciar el tratamiento antes de que el curso del desarrollo de la condición tenga un alcance de severidad mayor, de modo que permita la intervención temprana antes de que evolucionen a la dependencia de sustancias, violencia, actividad delictiva y conducta antisocial.·
Establece prioridad en el tratamiento para las personas con dependencia o abuso de sustancias y con especial atención a las personas con dependencia a sustancias inyectables o endovenosas.·
Enfermedad mental severa significa trastornos mentales severos en adultos, según especificados en la Ley Pública 102-321, según enmendada, conocida como "Substance Abuse and Mental Health Services Administration Reorganization Act".·
La utilización de los servicios de salud mental la determinará el equipo inter o multidisciplinario, a base de la necesidad clínica justificada, la cual se fundamentará a su vez en el diagnóstico y en la severidad de los síntomas y signos del trastorno mental, según se define en el manual de clasificación de trastornos que estén vigentes al momento.·
Las condiciones relacionadas al uso de sustancias controladas que degeneren en un trastorno mental requerirán servicios de salud mental a nivel hospitalario y siguiendo los procedimientos establecidos en esta ley.·
En estos casos de consejería o tratamiento a menores por trastornos relacionados a sustancias, el término inicial no excederá de 7 sesiones. Disponiéndose que, en la situación de menores que requieren servicios de desintoxicación a sustancias, se le podrán ofrecer todos los servicios o tratamientos, incluyendo los de laboratorio.·
Pareo adecuado entre el nivel de tratamiento y las necesidades individuales del paciente.·
Deben atenderse las múltiples necesidades del paciente y no sólo su uso de drogas.·
El tratamiento debe tener fundamentos científicos y evaluar periódicamente la efectividad del mismo.·
En los casos de dos o más diagnósticos psiquiátricos deben tratarse todas las condiciones concurrentemente
Otra ley sobre los derechos del paciente lo es la Ley Federal 99-319, según enmendada. En base a esto se creó el PAIMI- Protection and Advocacy for Individuals with Mental Illnes. Esta tiene como objetivo lo siguiente (Estado Libre Asociado de Puerto Rico:
·
Proteger y abogar por los derechos de las personas con condiciones mentales o emocionales de significado, según determinado por un profesional de la salud mental, que resida o haya residido en facilidades públicas o privadas que provean tratamiento para su condición o que resida en la comunidad o en su propio hogar·
Investigar incidentes sobre abuso y negligencia contra personas con condiciones mentales o emocionales de significado, ocurridos mientras estén recibiendo o hayan recibido tratamiento en la facilidad.·
Utilizar remedios administrativos, legales u otros remedios alternos para garantizar estos derechos.
Personas Elegibles para este Programa
·
Toda aquella persona que tenga un diagnóstico de condición mental o emocional de significado, según determinado por un profesional de la salud mental, que resida en una institución o facilidad por 24 horas al día en la que se provea cuidado y tratamiento a su condición mental, o que esté en proceso de ser admitido a una facilidad o que fuera dado de alta de tal facilidad. Estas facilidades incluyen y no se limitan a : hospitales, hogares, centros correccionales o refugios para reambulantes y otras.·
Toda persona con impedimento mental serio que resida en escenarios comunitarios incluyendo el hogar.
Derechos del Paciente Mental
·
Derecho a tratamiento adecuado en un ambiente humanitario·
Derecho a ser tratado con dignidad y respeto·
Derecho a un plan de tratamiento individualizado·
Derecho a participar en el desarrollo de su plan de tratamiento·
Derecho a rehusar restricciones excesivas o aislamiento, excepto en casos de emergencia·
Derecho a un ambiente seguro mientras permanece hospitalizado en la Institución·
Derecho a la privacidad·
Derecho a recibir información sobre sus derechos durante el proceso de admisión·
Derecho a consultas con psiquiatras, psicólogos y trabajadores sociales·
Derecho a ejercer los derechos antes mencionados, sin que se tomen represalias en su contra·
Derecho a formular querellas en relación a la violación de sus derechos·
Derecho a tener acceso a cualquier servicio de protección de derechos disponible en la institución o fuera de ésta.·
Derecho a un plan de tratamiento adecuado al ser dado de alta.
Análisis sobre la Evolución de la Psicología en Puerto Rico
Al redactar este trabajo investigativo, he podido notar, a través de los conocimientos adquiridos que aún falta mucho por recorrer para desarrollar una psicología neta de nuestro país. Con esto me refiero, que es totalmente cierto, que existen excelentes técnicas terapéuticas y gran cantidad de pruebas psicométricas que son utilizadas en la isla. Sin embargo, tales técnicas, terapias y pruebas psicométricas provienen de la creación e influencia de la sociedad norteamericana. A esto cabe preguntarse ¿Serán cada uno de estos mecanismos, útiles para nuestra población? Si lo visualizamos desde un punto de vista, podría decir que sí, ya que muchos clientes han sido tratados exitosamente con cada una de estas terapias. Sin embargo, observándolo desde otra perspectiva, podría ser perjudicial, ¿Por qué?, por que, somos seres individuales, únicos y distintivos que poseemos características y modos de pensar diferentes a los demás. Esto es indicativo que como seres individuales, somos seres con raíces, costumbres y culturas diferentes a los demás. Por lo tanto, lo que para mí tiene un significado positivo, quizás para mi vecino tenga un significado negativo. Entonces, que podríamos esperar de culturas totalmente opuestas, pues considero, que pensamientos o modos de pensar distintos y mucho más marcados. Es por esto, que las características que componen un sentimiento de culpa no necesariamente son igualmente característicos para una persona de oriente, o de algún otro país en occidente.
Sin embargo, con esto quiero llegar a la posición de que al no haber una teoría que explique nuestros pensamientos, sentimientos y conductas desde el origen de nuestras raíces, es muy posible, que existan fragmentos que tales técnicas norteamericanas puedan perder de vista para atender a un cliente puertorriqueño.
Otro punto que considero importante tocar, es que en nuestro país la evolución de esta ciencia es lenta. A esto me refiero, que el conocimiento y el desarrollo de aspectos psicológicos ha evolucionado, pero a pasos lentos y no agigantados. Esto puede ser visto por ejemplo, al momento de buscar un empleo. Definitivamente, es en ocasiones triste observar, que aún no se le ha dado la importancia que requiere a la salud mental de este país. Factor que es visto en la actualidad, en especial en las noticias, en la cual podemos ver como a diario personas pierden sus estribos con facilidad, de tantas ideas irracionales que abruman la mente de las personas, la pérdida de control de muchas escuelas sobre sus estudiantes en las cuales brillan por su ausencia en mucha de estas, la presencia de un psicólogo o psicóloga, en la escasez de recursos que muchas instituciones dadas a este fin poseen para ayudar a personas con problemas y maltratadas, entre muchos otros.
Sin embargo, no todo es negativo, hay muchas cosas positivas que podemos decir de nuestro Puerto Rico en relación a la psicología. Gracias a las instituciones universitarias, son cada vez más las personas que estudian para ejercer dicha labor, son cada vez más los maestros, los programas, las leyes que se han ido efectuando para regular dicha profesión. Definitivamente, los grandes precursores, mencionados anteriormente, trabajaron mucho para formar lo que disfrutamos hoy, ya que gracias a estos, tenemos una Asociación de Psicólogos para Puerto Rico y una Junta Examinadora. Sin embargo, no está demás decir, que cada contribución que cada psicólogo pueda proveer en la actualidad, contribuirá en continuar mejorando y sobre todo actualizando la psicología en nuestros días y a nuestras costumbres. Colocando pequeñas piezas podremos formar la estructura sólida que deseamos construir. Espero que dicho desarrollo vaya aumentando paulatinamente para hacer de Puerto Rico, uno saludable mentalmente.
Revisión Bibliográfica
Alvarez, V., & Pastrana, V. M. (1995). La Profesión de la Psicología en Puerto Rico.
Puerto Rico: Centro de Estudios Caribeños.
Hernández, L. J. (2000). Principios fundamentales: Psicología. Puerto Rico:
Publicaciones Puertorriqueñas.
Herrans, L. L., & Rodríguez, M. J. (1992). EIWN-R de Puerto Rico. Orlando: The
Psychological Corporation.
Manual de Fundación Puertorriqueña Pro Salud Mental. Puerto Rico: San Juan
Rivera, N. A. (1984). Hacia una Psicoterapia para el Puertorriqueño. Puerto Rico:
CEDE.
Roca, T. I. (1993). Revista Puertorriqueña de Psicología, vol. 9.
Torres, R. I. (1993). Reseñas Biográficas de algunos Precursores de la Psicología de
Puerto Rico.
La autora de este articulo es estudiante graduado del programa de Psicologia de la Universidad Interamericana